Castillo de La Luz

El Castillo de la Luz es testigo mudo de la historia de Gran Canaria y más concretamente de su conquista por parte de la corona de Castilla.

Y es que, tras varios intentos de conquista fallidos, se iniciaría la conquista definitiva con la llegada a la isla de la comitiva de Juan Rejón, Juan de Frías (obispo y financiador de la empresa) y Juan Bermúdez (deán del anterior y su representante, ya que el obispo no estuvo físicamente en la conquista).

Tras el desembarco en la entonces llamada playa de la luz, se construyó una primera fortificación de madera sobre el arrecife a nivel del mar, aislado durante la pleamar (como el posterior Castillo de Santa Catalina), aunque actualmente, y debido al crecimiento de la ciudad y la intervención del puerto, se encuentra 150m del agua.

Los conquistadores se dirigieron 5km al sur, y allí sobre la margen izquierda del Giniguada establecieron el mismo día de su llegada, un 24 de junio de 1478, el campamento, bautizado como «Real de las Palmas» por las tres palmeras que identificaban el lugar.

Pero, volviendo a la primitiva fortificación de la playa de la Luz, ésta se había construido para asegurar la retaguardia e impedir el paso de los barcos portugueses, que en aquel momento disputan los derechos de conquista sobre las islas a los castellanos.

Pocos años después, y ya con autorización y financiación de la reina de Castilla, en 1494, el gobernador Alonso Fajardo reforma la torre, dándole más altura y añadiendo dos cañones. Este edificio se encuentra casi entero en el interior del actual castillo, cubierto con construcciones posteriores.

El castillo se sigue ampliando con el paso de los años: en 1515 se añaden dependencias para el alcaide y las tropas, en 1553 se termina la muralla que rodea la torre central y en 1572 se amplía dicha muralla en altura y se construyen las dos torres circulares en sus extremos.

En 1599 se produce el ataque del ataque del «pirata» holandés Pieter van der Does. Cabe recordar que realmente no es un pirata, sino el comandante de la flota de los Estados Generales de los Países Bajos con 12000 soldados y 74 buques de guerra, que se habían independizado del reinado de Felipe II. En cualquier caso, después de saquear e incendiar la ciudad, y antes de irse a hacer lo mismo a La Gomera, incendian el Castillo de la Luz. Solo en Gran Canaria dejaron 1400 muertos.

Tras esta obligada reforma el castillo sufrió otra a finales del s.XVII que consolida el edificio y le da su aspecto exterior actual, siguiendo dedicado a labores defensivas hasta el s.XIX.

En el siglo XX pasó del abandono en el que estaba a una primera reforma a finales de los años 60 para su uso como centro cultural. En esta reforma se le hicieron añadidos para reforzar su estética medieval, como añadir un foso, arcos, etc… Si bien, en la reforma de 1998, la primera hecha con criterios arqueológicos, se eliminaron estos añadidos.

En este momento el castillo es sede de la fundación Martín Chirino, en cuya web podéis encontrar fotos del interior del castillo.

Existe un estupendo informe arqueológico sobre el Castillo de la Luz que os enlazamos a continuación:

https://mdc.ulpgc.es/utils/getfile/collection/bolph/id/35/filename/36.pdf

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