Torre de Santa Ana y la Muralla de Las Palmas

Continuando con los Castillos de Las Palmas, tras el Castillo de la Luz y el Castillo de Santa Catalina, debemos hablar ahora de la desparecida Torre o Cubelo de Santa Ana, y para ello debemos hablar de la muralla de Las Palmas.

Ya vimos que, tras la conquista de las islas por parte de Castilla, enseguida se vio la necesidad de defenderlas de los ataques de «piratas» ingleses y holandeses. Realmente no eran piratas, sino corsarios, es decir que tenían la bendición de los gobiernos de su país para atacar a los enemigos del mismo. Es por eso que los principales ataques vinieron por parte de Inglaterra (Francis Drake) y de Países Bajos (Pieter van der Does) teniendo especial éxito este último, llegando a saquear e incendiar la ciudad en 1599.

Dichas murallas rodeaban la ciudad por el norte y por el sur. Construidas con piedra y argamasa y con superficie lisa. Se consideraba el litoral suficientemente rocoso como para impedir el acceso por mar.

En el norte, la muralla llegaba hasta el final del barrio de Triana, a la altura del parque de San Telmo, donde estaba el muelle más cercano a la ciudad. La muralla comenzaba en la Torre o Cubelo de Santa Ana. Construida en la década de 1560 y reconstruida dos veces. Se ubicaba en la zona que ahora está entre la Biblioteca Pública del Estado en las La Palmas y el monumento a la vela latina. Era un bastión para la ubicación de la artillería que debía defender la costa. La muralla norte continuaba hasta el Castillo de Mata, del que hablaremos los próximos días, y luego seguía subiendo hasta el Castillo de San Francisco, el más grande de los castillos de las Palmas.

En el sur, la muralla rodeaba el barrio de Vegueta y terminaba en la costa en la Torre de Santa Isabel, con la idea de que, junto a la de Santa Ana defendieran toda la línea de costa de la ciudad. La torre se ubicaba aproximadamente donde ahora está el colegio San Ignacio de Loyola de los Jesuítas.

Ambas torres tuvieron épocas de abandono y reconstrucción. Y sobre todo la Torre de Santa Ana tuvo una vida más larga y al menos siguió existiendo hasta 1966, ya que en la foto aérea de esta fecha todavía se puede identificar. Seguramente desapareciera con la ampliación de la avenida marítima.

En nuestra última visita a la Casa de Colón pudimos fotografiar esta maqueta de la ciudad en la que se aprecia perfectamente la forma de las murallas y de las torres que la delimitaban:

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